Publicidad:
La Coctelera

PESTILENCIA COTIDIANA

22 Noviembre 2008

CYBERNETIC ORGANISM

La idea del Cybernetic Organism sufrió tal abuso por parte de la divulgación científica, las plataformas religiosas y la literatura de ciencia-ficción que ha quedado muy distorsionada respecto al proyecto inicial. En efecto, cuando el término Cyborg fue presentado oficialmente por Clynes y Kline, en 1961, hacía alusión a un mecanismo de realimentación biológica que no tenía conocimiento de sí mismo, pero que se podría acoplar a los seres humanos con el fin de que éstos pudieran tener más "libertad" para pensar, para explorar. La definición exacta de este instrumento fue: "Complejo organizacional exógenamente expandido que funciona como un sistema integrado inconscientemente". Es decir, el proyecto de Cybernetic Organism hacía referencia a la agregación de artilugios inertes, indiferentes —esto es, no interactivos— a cuerpos (léase hombres) que sí interactuaban. De ahí el estereotipo del cyborg como híbrido entre máquina y hombre.

La ciencia-ficción se escandalizó ante esa propuesta (que hoy no nos escandalizaría en absoluto) y fabricó esa idea tan romántica y pueril, por distópica, de una "sociedad" formada por híbridos hombre-máquina interactivos y con plena consciencia de su condición robótica. Pero esta idea ignoraba, sin embargo, el elemento primordial del organismo cibernético, a saber: la incorporación de un agregado inerte y complejo a un cuerpo que quedaba corregido pero que, simultáneamente, no era plenamente consciente de esta circunstancia. Como bien indicó Donna Haraway hace ya más de diez años, en el mundo contemporáneo todos somos híbridos de máquinas y organismos, todos somos cuerpos teorizados y fabricados, todos somos vitalidades alimentadas artificialmente, todos somos monstruosidades corregidas farmacológica o genéticamente, todos somos pseudovoluntades impotentes pero estimuladas; en una palabra, somos cyborgs.

Y somos cyborgs, fundamentalmente, porque nuestra condición híbrida se ha constituido de un modo muy semejante al que proyectaron Clynes y Kline. Un tema apasionante y complejo, sin duda, que nos permitiría formular preguntas como la siguiente: ¿hasta qué punto esos complejos organizacionales exógenamente expandidos ideados por Clynes y Kline se han transformado en biobucles para la alteración de la conducta, a fin de disminuir los síntomas de la depresión?

Tags: capitalismo

servido por crates sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de crates

PESTILENCIA COTIDIANA

ver perfil »
contacto »

Fotos

crates todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera