LOS NO-LUGARES

Estos “no-lugares” son espacios fríos y despersonalizados, decorados vanguardistas pero sin estilo que encontramos en Madrid, Ámsterdam o Londres pero que también podríamos encontrar en Dubai, Tokio, Sao Paulo, Túnez o Damasco. En ellos se habla una lengua común: un sucedáneo del inglés que gira alrededor de la religión del libre mercado y de un mundo aparentemente sin fronteras. Allí el individuo aparece desintegrado entre la muchedumbre, distraído con experiencias fugaces y efímeras, desfigurado entre una masa acelerada y enérgica que necesita cambiar el decorado pero no su estilo de vida. En estos “no-lugares” se produce una repetición ritual y casi universal de actividades, expresiones y fórmulas de ocio que modulan la experiencia individual hasta convertirla en estandarizada, predecible y, en consecuencia, controlable. Así, el individuo contemporáneo desaprovecha su tiempo de ocio sometiéndose a una disciplina turística que, si bien no suele proporcionarle un gran placer, sí le permite tener la certeza de que está invirtiendo su tiempo libre de forma útil, provechosa y eficaz.
De esta manera, los “no-lugares” se han convertido en espejos que reflejan el fracaso de la experiencia social contemporánea. En ellos podemos observar, como a través de una lente de aumento, el estado de atomización, incomunicación y masificación que se ha impuesto en las grandes megalópolis contemporáneas, donde el Otro ya sólo puede ser percibido como una molesta realidad alienada y fantasmagórica que amenaza con interponerse en nuestro camino. Con otras palabras, los “no-lugares” nos permiten analizar una realidad sin precedente histórico: aquella que nos somete a un experiencia vertiginosa pero empobrecida, excitante y a la vez decepcionante, individualizada y estandarizada, donde el hombre dispone de una libertad infinita para elegir…, siempre y cuando elija la opción previamente diseñada por el mercado.


lenguaviperina dijo
Los no-lugares son tantos, en el urbanita su soledad es compartida, en un chabolismo vertical, de 10 o 20 pisos...con alguien que vive encima tuya, a quien saludas por la mañana en el ascensor....y por la tarde saludas al de en frente, o al de abajo...si los saludas...
Es como hacer turismo via internet, o hablar con un contestador automatico...esto avanza...jejeje..dentro de poco tendremos gafas en tres dimensiones para sexo virtual, nuestro frigorifico hara la compra...y seremos felices comiendo galletitas vitaminadas...
El tu a tu...es pasado...ahora estamos en el tu a si quiere tal apriete el uno...para pascual el dos...
Hay muchos no-lugares...
Un saludo.
10 Abril 2008 | 11:57 AM